miércoles, 13 de febrero de 2008

Los Prisioneros

"Respirar, adentro y hondo, alegrías del corazón"



Cuando los fanáticos de Los Prisioneros hablan de esta banda, casi nunca se refieren a su música, pero si se refieren a sus letras, a su onda y a lo que representaron. Porque lo cierto es que ellos si representaron algo, y en este universo lo que menos importaba era la música. Lo importante era lo que decían. Es por esto que sería ridículo aproximarse a los discos del trío con un oido crítico drástico y exigente. De todas maneras, y afortunadamente, Los Prisioneros produjeron canciones. Canciones que, naturalmente, deben ser juzgadas como tal.

La Voz de los 80 (1984)





1. La Voz de los '80
2. Brigada de Negro (Sábado en la Noche)
3. Latinoamérica es un Pueblo al Sur de EE.UU
4. Eve Evelyn
5. Sexo
6. ¿Quien Mató a Marilyn?
7. Paramar
8. No Necesitamos Banderas
9. Mentalidad Televisiva
10. Nunca Quedas Mal con Nadie.


La Voz de los 80 es el registro que muestra a Los Prisioneros en su expresión más pura y originaria. La de esos jóvenes sanmiguelinos que despreciaban al público snob que los aplaudía en las tocatas universitarias. Pues bien, es el disco (o cassette) en donde se conserva casi enteramente, y por única vez, el formato de garage y en donde se distingue claramente el espíritu fresco por el cual son mayoritariamente recordados. Con una notoria despreocupación por los aspectos musicales y de producción, el álbum, a través de diez pequeños himnos, nos presenta un hilo transversal de temáticas sociales abordadas con “sangre latina y adolescente”.

Con todo esto, la música de los Prisioneros no alcanza a lograr a lograr un connotación enteramente punk como se podría pensar; ni en un sentido “sonóricamente the clash”, ni tampoco en cuanto a una actitud “sex pistols- ándate al #%@”. El espíritu de Los Prisioneros posee matices demasiado locales como para definirlo como punk. El énfasis de González va por otro lado; lejos de buscar lo alternativo, la propuesta apela a la estética pop de un producto pensado para la masividad.

Pero yendo a lo concreto, y a pesar de lo dicho anteriormente, en el disco podemos encontrar buenas canciones; La Voz, Latinoamérica, Paramar y No Necesitamos Banderas son lo más sólido del disco. Y me refiero, a que realmente son excelentes canciones que dan ganas de escuchar y que hacen que valga la pena poner oreja al grupo. Comenzando por el conocidísimo tema que inteligentemente da nombre e inicio al álbum, (y así la carrera de los Prisioneros); posee esa aura especial que hace que una canción del montón se convierta en un clásico, que más puedo decir (¿Acaso esa “aura” no será una especie de hype inconciente? Bueno, canciones como (I Can't Get No) Satisfaction son consideradas clásicos insuperables…). Latinoamérica contiene una de las letras más ácidas que haya escuchado alguna vez. El segmento Paramar/No Necesitamos Banderas es bastante gratificante; riffs interesantes y buenas letras conectadas emocionalmente a la música dan para formase expectativas mayores de la banda. La mala noticia es que todo lo demás en el disco es un relleno de canciones destinado a recoger las temáticas sociales y complejos de Jorge González, por muy “emblemáticas” que sean. El principal problema son los coros, si es que se le puede llamar coro a repetir a cada rato el nombre de la canción. Pero dejando de lado lo negativo, por último, las canciones son pegajosas y funcionan, por lo menos en el ámbito comercial y en el contenido y llegada de las letras. Y claro, canciones como Sexo, Eve Evelyn y Mentalidad Televisiva tienen sus momentos. Bueno, el disco es bastante consistente en este sentido, exceptuando algunos malos momentos como Brigada en la Noche, que hacen que de cargo de conciencia calificar de “muy bueno” este álbum.

Finalmente, este trabajo adquiere alguna importancia mayor en cuanto a su aspecto histórico. Claramente González y cía. representaron algo novedoso para una sociedad que siempre ha estado un tanto ajena a las revoluciones culturales del mundo. Sobretodo en esos años.

Mejor canción: La Voz de los 80 o No Necesitamos Banderas.
Calificación: MUY BUENO (7/10).

Pateando Piedras (1986)




1. Muevan las Industrias
2. ¿Por qué no se Van?
3. El Baile de los que Sobran
4. Estar Solo
5. Exijo ser un Héroe
6. Quieren Dinero
7. Por Favor
8. ¿Por qué los Ricos?
9. Una Mujer que no Llame la Atención
10. Independencia Cultural.

Lamentablemente, Pateando Piedras recoge lo peor de La Voz de los 80 y lo incorpora íntegramente a través de la mayoría de sus canciones. Pues, si bien el giro estilístico es evidente en la mayor parte del álbum, este finalmente resulta superficial; la calidad de las canciones sigue siendo básicamente la misma y “melódicamente” no han variado mucho. Acá la novedad es el maquillaje de sonidos sintéticos con que son presentadas. En teoría, la incorporación de estos nuevos elementos y estilos representa un paso importante en la evolución del grupo. Sencillamente, porque le entrega mayor diversidad. Y en el mundo de Los Prisioneros, este álbum viene a ser de uno de los más diversos, ya que en él se recoge un poco de cada trabajo de su primera etapa discográfica, en cuanto a sónido y temáticas. Sin embargo, no se puede hablar de un disco quintaescencial debido a la falta de consistencia. Lo cierto es que Jorge González, en vez de mejorar sus habilidades como cantautor, decide finalmente acomodarse en un terreno más amigable para el, como lo es el pop, y a través de el llegar a la tan anhelada masividad. Esta aparente maniobra comercializadora mágicamente obtuvo resultados; el disco tuvo gran éxito y les permitió darse a conocer mediáticamente.

Un aspecto que podría ser pasado por alto es el carácter oscuro del disco. Oscuro, digamos, para Los Prisioneros. Por ejemplo, la ironía de Latinoamérica o la energía de la Voz de los 80 son elementos del primer disco que, si bien están, se extrañan al hacer la comparación. Sin embargo, estos elementos parecen ser intencionalmente dejados de lado. En cambio de esto, nos encontramos con una crítica social amarga y resignadamente directa. De todas maneras, es un hecho interesante; cada uno de los cuatro discos de la primera etapa de Los Prisioneros son entidades con ánimos y atmósferas distintas.

Respecto a las canciones, no profundizaré mucho en ellas. Quizás porque suenan bastante parejas. Si bien resaltan las conocidas tres primeras “canciones-himnos”, ninguna de ellas logra convencer, a diferencia de lo que ocurre en el álbum debut. Muevan las Industrias está hecha para abrir el disco estrenando el nuevo sonido de sintetizadores y así impactar a los fanáticos, emulando la manera de cómo lo hicieron alguna vez grandes grupos en sus discos de transición, como The Who con Baba O’Riley (Who’s Next) o Queen con Play the Game (The Game). Vale decir también, que El Baile de los que Sobran es la crítica social más importante en la carrera de Los Prisioneros. ¿Por qué los Ricos? recuerda a Mentalidad Televisiva (y, por supuesto, es Las Casitas del Barrio Alto de Los Prisioneros). Independencia Cultural es un esfuerzo estéril de González por lograr una declaración de principios tan potente como No Necesitamos Banderas. En fin.

Estamos en plena década de los 80; el panorama musical, tanto en Chile como en el resto del mundo, no es el más generoso en buena producción musical (por lo menos a nivel masivo). En este sentido, no se puede ser tan exigente. De todos modos, el hecho que reconforta es que González comienza a pavimentar, aunque no de la mejor manera, el camino de lo que sería Corazones.

Mejor canción: mm, El Baile de los que Sobran.
Mención: Bueno, “Disco quintaescencial” de todas maneras.
Calificación: REGULAR (5/10).

La Cultura de la Basura (1987)




1. Somos Sólo Ruido*
2. De la Cultura de la Basura
3. Que no Destrocen tu Vida
4. Usted y su Ambición
5. Cuando te Vayas
6. Jugar a la Guerra
7. Algo tan Moderno*
8. Maldito Sudaca
9. Lo Estamos Pasando Muy Bien*
10. El es mi Ídolo
11. El Vals*
12. Otro Día
13. Pa Pa Pa
14. Poder Elegir.


Música y letras: Jorge González, a excepción de *, de Miguel Tapia y Claudio Narea (!)
La cultura de la basura. Tal cual. Un disco que hasta hoy sigue dando mucho que hablar; que es el mejor de Los Prisioneros, que es el peor, que es delirante, divertido, irreverente, poco tomado en serio, pero que al mismo tiempo es el que contiene la críticas sociales más descarnadas y directas que se hayan atrevido a vociferar. En fin, es un álbum controversial, que genera opiniones divergentes y desconcertantes. Es por esto que sería un error subestimar de buenas a primeras este trabajo. Al escucharlo por primera vez, y sugestionado por el título, pareciera ser que la intención de Jorge González es parodiar y burlarse, como lo hacía Frank Zappa, de los clichés su época. Aunque hay algo de eso, al escucharlo varias veces se advierte que no hay tal cosa como un concepto detrás, no se sabe si va en broma o en serio. Porque no está claro cual es la intención de González y Los Prisioneros detrás del disco.

En primer lugar, vale decir que este trabajo si que representa un verdadero giro de tuercas para los de San Miguel. Más que Pateando Piedras. Y es definitivamente más escuchable. Mejor producción. Está a años luz de pp en cuanto a sonido y actitud.

Como de costumbre en casi todas las entregas del grupo, las primeras canciones son lo más convincente del disco. Incluso Somos Solo Ruido, con esa cosa media new age suena bien. Lo mismo que De la Cultura de la Basura. La guitarra de Que No Destrocen su Vida también suena cool.
La primera parte del disco fluye bastante bien hasta que tropezamos con Cuando te Vallas. Las canciones que siguen después definen bastante bien la palabra “relleno”. Aca el disco empieza a ser perturbadoramente delirante y malo (en el buen sentido de la palabra). El es mi ídolo da miedo.

Por lo general, los peores momentos del álbum son atribuidos a Tapia y Narea, los cual no es del todo falso; Algo tan Moderno y El Vals dejan mucho que desear. Sin embargo, el número más bajo viene por cuenta de González; Poder Elegir son ocho largos y tortuosos minutos de la peor canción que hayan grabado los sanmiguelinos en toda su carrera. Ni que fuera Hey Jude. Comenzando por el ridículo piano eléctrico del principio. Es absurdamente fuera de lugar, no concuerda con el espíritu del disco.

El álbum también cuenta con una parafernalia de samples y; Los Picapiedras, González sacándonos la madre, Si vas para Chile y otras … que..

En cuanto a la crítica social, ésta no difiere mayormente de los discos anteriores, en cuanto a .

El disco es un hito bastante interesante y particular en la carrera de la banda, sin embargo, dista muchísimo de ser un gran álbum. De todas maneras, es un pedazo de plástico digno de ser amado con locura por alguien cuyos ídolos sean Los Prisioneros

Mejor canción: La Cultura de la Basura o Que no Destrocen tu Vida.
Calificación: REGULAR (5/10).

La Cultura de la Basura (Edición Latinoamericana) (1988)

1 We are Sudamerican Rockers
2 Que no Destrocen tu Vida
3 Pa Pa Pa
4 Cuando te Vayas
5 Maldito Sudaca
6 Lo Estamos Pasando muy Bien
7 La Cultura de la Basura
8 El es mi Ídolo
9 Usted y su Ambición
10 Jugar a la Guerra



Mejor canción: La Cultura de la Basura o Que no Destrocen tu Vida.
Calificación: REGULAR (5/10).

Corazones (1990)




1. Tren al Sur
2. Amiga Mía
3. Con Suavidad
4. Corazones Rojos
5. Cuéntame una Historia Original
6. Estrechez de Corazón
7. Por Amarte
8. Noche en la Ciudad (Fiesta!)
9. Es Demasiado Triste.

Menciones: “Mejor disco”, “Disco revolucionario”.
Calificación: EXCELENTE (8/10)

Los Prisioneros (2003)




1. Ultra Derecha
2. El Otro Extranjero
3. San Miguel
4. Concepción
5. Canción del Trabajo
6. Europa
7. Los Templos
8. Violencia
9. Mami
10. En el Cementerio.

Calificación: MALO? (4/10)

Manzana (2004)




1. Manzana
2. Mr. Right
3. El Muro
4. ¿Por qué no me Dejas?
5. Eres mi Hogar
6. El Verdadero Sexo
7. Azota
8. Que Llueva, Que Llueva
9. Te Amo
10. Come, Come, Come
11. Acomodado en el Rock and Roll
12. Limpieza Racial
13. Insatisfacción
14. Voy a Trabajar
15. Argentina

Calificación: MALO? (4/10)